Topic: Planejamento Urbano e Regional

Planificación de escenarios en pandemia

Cómo aceptar y transitar la incertidumbre
Por Emma Zehner, Junho 30, 2020

 

Las autoridades locales se centran en reinstaurar los servicios rápidamente, regresar a los sistemas anteriores y hacerlos lo más efectivos posible en el nuevo contexto. Luego de un año de turbulencia, los empleados y el público en general no están muy tentados con el cambio.

—Escenario de “Race Back to Normal” (“Carrera para volver a la normalidad”,) Social Finance

 

A principio de año, la asociación sin fines de lucro Social Finance, con sede en el Reino Unido, realizó un ejercicio de planificación de escenarios de una semana para los gobiernos locales. Para el proceso, los funcionarios tuvieron que imaginar cuatro futuros potenciales para una esperada recuperación de la pandemia: Innovación contra todo pronóstico, Renovación cívica, Comando y control central, y Carrera para volver a la normalidad (Social Finance 2020).

Los cuatro escenarios variaron sobre dos ejes: responsabilidad, que refiere a si es el gobierno central o local quien dirige la respuesta a la crisis; y transformación, que describe si las secciones aprovecharían la crisis para impulsar cambios sistémicos o, en cambio, volverían de inmediato a las formas anteriores. Una pregunta rectora condujo el ejercicio: frente a la pandemia de COVID-19, ¿cómo pueden las autoridades locales cambiar y adaptarse para suplir las necesidades emergentes de las comunidades en el próximo año?

Al principio, la planificación de escenarios se desarrolló como herramienta para refinar estrategias militares y corporativas; hoy permite a las comunidades crear y analizar versiones múltiples y plausibles del futuro. A diferencia de los enfoques tradicionales de planificación, que tienden a suponer un resultado probable o deseado, la planificación de escenarios alienta a los usuarios a aceptar la incertidumbre e imaginar múltiples finales.

Desde que surgió esta pandemia, se renovó el interés por la práctica, y esta adquirió más relevancia en muchas industrias que se enfrentan a incertidumbres no contempladas en los procesos rutinarios de planificación. Las universidades que de pronto enviaron a los estudiantes a empacar en pleno semestre desarrollaron escenarios para determinar cómo sería el de los últimos meses del año, y cómo prepararse para varias opciones en consecuencia. Cuando surgió la pandemia, los hospitales usaron la planificación de escenarios en tiempo real a fin de prepararse para distintos resultados relacionados con suministros en las instalaciones, capacidad de personal y gestión económica. Empresas, secretarías de tránsito y organizaciones sin fines de lucro de todo el país están usando el método para transitar un nuevo punto de referencia de incertidumbre. 

Esta pandemia ayudó a la gente a comprender el propósito y el valor de la planificación de escenarios”, dijo Sarah Philbrick, analista socioeconómica del Consejo de Planificación del Área Metropolitana (MAPC, por su sigla en inglés), el organismo de planificación regional del área metropolitana de Boston. “En general, la gente considera a las incertidumbres como escenarios inverosímiles, y creen que nunca podrían ocurrir. Sin embargo, con la COVID-19, ahora pueden ver lo drásticos que pueden ser los cambios en poco tiempo. Es una excelente oportunidad para que los profesionales hablen del método y lo usen con otras personas”.

Planificación de escenarios para gobiernos locales

La primera vez que se incorporó la planificación de escenarios en proyectos de urbanismo fue en la década de 1990; marcó el inicio de un alejamiento paulatino de la planificación tradicional, que, en gran medida, ignoraba las incertidumbres, según indica Robert Goodspeed, profesor en la Universidad de Míchigan y autor del nuevo libro del Instituto Lincoln Scenario Planning for Cities and Regions: Envisioning and Managing Uncertainties (Planificación de escenarios para ciudades y regiones: visualizar y gestionar las incertidumbres, Goodspeed 2020).

Goodspeed, quien también es miembro de la junta del Consorcio para la Planificación de Escenarios, una red de pares lanzada por el Instituto Lincoln (ver recuadro), dijo que la planificación que se centra en un futuro puede llevar a planes poco aptos para implementarse. Por ejemplo, gracias a planes inflexibles hoy tenemos casas inundadas porque se construyeron en zonas que se creían seguras en caso de tormenta, fondos públicos derrochados en infraestructura para alojar un crecimiento sobreestimado, y amplias disparidades entre tipos de viviendas asequibles y necesidades de los residentes.

Muchos lugares no están satisfechos con las tendencias convencionales y acudieron a la planificación de escenarios como método para visualizar un futuro más sostenible”, dijo Goodspeed. “Y ahora, en medio de la COVID-19, los dirigentes locales que antes no habían participado en este tipo de actividades están viendo su valor, y los profesionales urbanos y de uso del suelo se dan cuenta de cómo todos los planes a largo plazo deben ser conscientes de las grandes incertidumbres”.

La planificación de escenarios para los urbanistas tiene algunas variaciones respecto a aquella para las empresas. Como explica Goodspeed en su libro, el principal interesado en una empresa suele ser la empresa en sí. “En contraste, la planificación urbana basada en escenarios tiene muchos interesados cuya participación tiene un vínculo estrecho con la investigación y el análisis técnico, y puede usar criterios de evaluación para comparar escenarios”, escribe (Goodspeed 2020).

La metodología, que tiene dos formas principales (normativa y exploratoria), se usa más que nada para ayudar a definir planes de transporte de larga distancia y uso del suelo. En una planificación de escenarios normativa, el objetivo es alcanzar una meta o “futuro” específicos. Los escenarios entran en juego en cómo los interesados eligen llegar a ese futuro. Cada escenario para llegar al resultado deseado tendrá beneficios y desventajas que los planificadores y los miembros de la comunidad deben sopesar.

Con la planificación de escenarios exploratoria, los interesados identifican los “motores” y combinan los elementos en varios futuros posibles. Luego, el grupo hace un boceto de respuestas adecuadas para cada escenario. “Mediante la planificación de escenarios exploratoria, se reconoce que no se puede predecir el futuro, pero debería haber preparación y acciones proactivas”, escribe Janae Futrell, exasesora del Instituto Lincoln, en un memo de la Asociación Estadounidense de Planificación (PAS, por su sigla en inglés, Futrell 2019).

En su memo, Futrell cita el ejemplo del grupo Greater Philadelphia Futures Group, una coalición regional creada para identificar los distintos motores que podrían dar forma a la región hasta 2050. Por ejemplo, el grupo consideró cómo afectará la implementación de vehículos autónomos al área metropolitana. Los participantes describieron cuatro escenarios que podrían surgir con este cambio de vehículos, y desarrollaron estrategias que podrían generar buenos resultados sin importar cómo se desarrolle la realidad. En estos meses, la coalición publicará un informe de futuros con datos obtenidos a partir de la revolución digital, el aumento de la desigualdad y el cambio climático, e incorporará la pandemia y las recientes protestas por la justicia racial en el relato de cada escenario.

Los departamentos de planificación ya empezaron a reconocer el valor de planificar escenarios en las labores de mitigación de riesgos y resiliencia ante el cambio climático, además de ejercicios para formar la capacidad interna (ver página 22 para conocer cómo las comunidades del lago Míchigan están usando la planificación de escenarios en la preparación para futuros climáticos inciertos). Hoy, la premisa misma (aceptar la incertidumbre) resulta ideal para este momento.

Adaptar la herramienta para una pandemia

Tradicionalmente, [la planificación de escenarios] se usa para considerar tendencias a largo plazo y promover un pensamiento más abarcador”, explica el informe de Social Finance. “Sin embargo, en situaciones de crisis como la que presenta la COVID-19, puede ser una técnica útil para ayudar a interpretar los cambios rápidos y responder a ellos, ya que permite a las organizaciones anticipar y gestionar las incertidumbres” (Social Finance 2020).

Muchas estrategias básicas de la planificación de escenarios exploratoria pueden resultar útiles para observar escenarios de recuperación ante la pandemia, con una notable excepción: el marco temporal. En medio de una pandemia, las cronologías y las expectativas pueden ser distintas. Mientras los planes típicos que incorporan escenarios podrían proyectar a 30 o 50 años, debido a la variación diaria de la COVID-19, es más aceptable pensar en 12 a 18 meses.

La pandemia es algo tangible a lo que estamos reaccionando, entonces el uso actual que da la gente a la herramienta es más reaccionario, en vez del enfoque típico anticipativo”, explicó Heather Hannon, directora del Consorcio para la Planificación de Escenarios.

Las secretarías de tránsito, por ejemplo, están ajustando los escenarios todas las semanas y trabajan al vuelo para crear bicisendas y espacios para uso en las aceras de la nada. “Con menos empleados y presupuestos restringidos, las secretarías de tránsito se están preparando para una cantidad abrumadora de escenarios”, escribió Tiffany Chu, comisionada del Departamento de Medioambiente de San Francisco, en Forbes (Chu 2020).

En mayo, WSP, un estudio de servicios profesionales con sede en Canadá, publicó “Public Transportation and COVID-19: Funding and Finance Resiliency: Considerations When Planning in an Unprecedented Realm of Unknowns” (“Transporte público y COVID-19: financiación y resiliencia económica: consideraciones al planificar en un ámbito de incertidumbres sin precedentes”).

El informe recomienda la planificación de escenarios como herramienta para el personal de transporte público e incluye algunos de los factores que deben considerar las secretarías, como costos más elevados de limpieza y desinfección, más ausentismo, exigencia de aumentos salariales y cambios en los patrones de los pasajeros (WSP 2020).

Lisa Nisenson, vicepresidenta de WGI, estudio nacional de diseño y servicios profesionales, y miembro del Consorcio para la Planificación de Escenarios, también está considerando cómo puede ser útil la planificación de escenarios para responder al impacto de la COVID-19 en la industria de la movilidad. ¿Se recuperarán las empresas de tránsito y uso compartido? ¿El teletrabajo se conservará a largo plazo? ¿Las calles abiertas serán provisorias?

En los casos en que el futuro puede desplegarse en distintas alternativas, nunca es mala idea observar de forma deliberada cómo pueden ser esas alternativas”, dijo Nisenson. “No obstante, la capacidad de descifrar cómo ocurren las cosas depende mucho de la confianza en las variables. En este caso, lo ideal es reunir a los interesados y expertos que pueden describir las variables, los caminos que estas pueden seguir y las referencias para controlar la situación según las necesidades de la organización”. Nisenson dijo que en un plan reciente de movilidad, la empresa identificó ideas para “distanciarse en movimiento”, como al andar en bicicleta o un transporte popular al aire libre, que también responderían a metas de movilidad y sostenibilidad a largo plazo.

Añadió que una buena planificación para la COVID-19 puede incluir una combinación de métodos que involucren la planificación anticipativa, estratégica y de escenarios, además del método Delphi para reunir expertos. “Este proceso ilustra uno de los beneficios de la planificación de escenarios: involucrar a los interesados”, dijo.

Goodspeed enfatizó que los proyectos de planificación de escenarios ante la COVID-19 discreparán de los proyectos típicos porque abarcarán comunidades no convencionales. Por ejemplo, el personal de riesgos y desastres suele estar aislado de los planificadores de transporte y uso del suelo de larga distancia, pero es probable que ahora se conviertan en el centro de cualquier plan cabal de recuperación.

En el MAPC, Philbrick estuvo trabajando con los equipos de vivienda y desarrollo económico para esbozar un cronograma de tres a cinco años de recuperación económica en la zona metropolitana de Boston. El proyecto se centra en los posibles escenarios de demanda de viviendas por nivel de ingresos según posibles patrones de empleo y el ritmo de recuperación por sector. “Dado que no se puede responder ninguna de las muchas preguntas que tenemos, la única opción real es planificar escenarios”, dijo Philbrick. “Es irresponsable elegir cualquier tipo de estimación puntual cuando no tienes una base sólida para respaldarla”.

Una herramienta ágil para gobiernos con recursos limitados

Uno de los conceptos erróneos comunes acerca de la planificación de escenarios es que siempre requiere software caro y asesoramiento externo. Ahora más que nunca, los recursos de los municipios son limitados, y, en su mayoría, estos son incapaces de conseguir los fondos adicionales necesarios para dichos gastos. Incluso, quizás no tengan tiempo ni recursos para mirar hacia el futuro. Pero Goodspeed y Hannon (quien dirige un proceso interno de planificación de escenarios en el Instituto Lincoln) dijeron que las versiones a menor escala también pueden resultar útiles, y que la exploración y la experimentación son clave para un proceso productivo.

En este momento, las organizaciones que empiezan de cero quizás sí deban enmarcar un proyecto para centrarse en un plan o decisión en particular, lo cual les permitirá adentrarse en el tema, explorar métodos y descifrar cómo usarlos con eficacia”, recomendó Goodspeed. “Para quienes ya tienen más experiencia, este puede ser un buen momento para expandir o profundizar la práctica. Por ejemplo, podrían incorporar escenarios más exploratorios o incluir a expertos de campos nuevos, como la salud pública”.

Hannon destacó que el Consorcio para la Planificación de Escenarios mantiene una lista de recursos en su sitio web, además de oportunidades para intercambio entre pares y más información (CSP 2020). Por otra parte, el Instituto Lincoln publicará en conjunto con el Instituto Sonoran un manual completo que ofrecerá a los usuarios herramientas y asesoramiento para gestionar un proceso de planificación de escenarios. Social Finance desarrolló una plantilla para quienes intenten realizar una actividad más corta en línea. La organización sugiere herramientas tan simples como documentos de Word en línea, Zoom y pizarras virtuales.

Los planificadores pueden hacer una versión ligera sin la carga de los asesores o las herramientas de software”, dijo Hannon. “No hay que preocuparse por una versión cargada de datos, solo hay que lograr que la gente se reúna y empiece a pensar ideas”.

 

Para conocer cómo las comunidades están utilizando la planificación de escenarios para enfrentar los impactos del cambio climático, lea “Las comunidades de los Grandes Lagos usan la planificación de escenarios al prepararse para las crecidas del agua”.

 


 

Consorcio para la Planificación de Escenarios

El Consorcio para la Planificación de Escenarios es una comunidad de práctica lanzada por el Instituto Lincoln de Políticas de Suelo que ayuda a fomentar el crecimiento en la práctica de la planificación de escenarios en todas las escalas. Mediante investigación, aprendizaje entre pares, redes de contactos, capacitación y asistencia técnica, el Consorcio ayuda a las comunidades a desarrollar mejores planes para guiar distintas acciones, desde adaptación ante el cambio climático hasta inversión en transporte. Además, reúne a investigadores y proveedores de software para desarrollar herramientas más efectivas y reducir las barreras de acceso. 

Para obtener más información, visite www.scenarioplanning.io.

 


 

Emma Zehner es editora de comunicaciones y publicaciones en el Instituto Lincoln de Políticas de Suelo.

Fotografía: La planificación de escenarios permite a los participantes entender bien los desafíos y oportunidades que los esperan. Crédito: Time’s Up Linz vía Flickr CC BY 2.0.

 


 

Referencias

Chu, Tiffany. 2020. “In a Pandemic, Transportation Ushers in a New Era of Agile Experimentation”. Forbes, 12 de mayo. https://www.forbes.com/sites/tiffanychu/2020/05/11/transportation-agile-experimentation.

CSP (Consorcio para la Planificación de Escenarios). 2020. http://www.scenarioplanning.io.

Futrell, Janae. 2019. “How to Design Your Scenario Planning Process”. PAS Memo. Julio/agosto: 1-20. https://www.planning.org/publications/document/9180327/.

Goodspeed, Robert. 2020. Scenario Planning for Cities and Regions: Managing and Envisioning Uncertain Futures. Cambridge, MA: Instituto Lincoln de Políticas de Suelo. https://www.lincolninst.edu/publications/books/scenario-planning-cities-regions.

Social Finance UK. 2020. “Local Government Futures: Scenario Planning for Councils”. Londres: Social Finance. https://www.socialfinance.org.uk/sites/default/files/scenario_planning_local_government_0.pdf.

WSP. 2020. “Public Transportation and COVID-19: Funding and Finance Resiliency: Considerations When Planning in an Unprecedented Realm of Unknowns”. https://www.wsp.com/-/media/Campaign/US/Document/2020/Public-Transportation-and-COVID-19.pdf.

Consortium for Scenario Planning 2021 Conference

Janeiro 13, 2021 - Janeiro 15, 2021

Offered in inglês

The fourth annual Consortium for Scenario Planning Conference went digital in January 2021! With 150 attendees, this cutting-edge event featured interactive presentations by the Wasatch Front Regional Council and dozens of practitioners, consultants, and academics who use scenarios to develop more equitable and inclusive places, address economic and environmental challenges, respond to infrastructural needs, and more. 

Program highlights include: 

  • learning about the evolution of scenario planning in Salt Lake City, including a virtual tour of the region from WFRC; 
  • virtual networking opportunities; 
  • facilitated interactive group sessions; 
  • panel discussions on equity and low-growth issues in scenario planning with top researchers;
  • “unconference” programming developed by conference attendees; and
  •  13.75 APA certification maintenance credits available.

The conference is summarized in the article Annual Conference Addresses Equity, Climate Resilience, COVID-19, and More by Emma Zehner.

The Wasatch Front Regional Council led conference attendees on two virtual tours of local projects that the region’s scenario planning work enabled.

 

To start planning your experience, visit the conference platform. You can also download the conference agenda and speaker bios.

For more information, or to enquire about sponsorship opportunities, contact Heather Hannon, Scenario Planning Manager, at hhannon@lincolninst.edu


Detalhes

Date
Janeiro 13, 2021 - Janeiro 15, 2021
Language
inglês

Palavras-chave

Recuperação de Desastres, Inequidade, Uso do Solo, Planejamento de Uso do Solo, Governo Local, Mapeamento, Planejamento, Resiliência, Planejamento de Cenários, Crescimento Inteligente, Desenvolvimento Sustentável, Transporte

Human Ecology

Design with Nature Now and the Pandemic
By Frederick Steiner, Agosto 18, 2020

 

Editor’s Note: This article originally appeared on the Columbia University Press blog.

The American botanist Paul Sears called ecology “the subversive science.” Once we start to see the interconnections all around, our view of everything in the world changes. We begin to understand, and cannot avoid seeing, Aldo Leopold’s “wounds of the world,” the many deleterious effects than humanity has had on Planet Earth.

As the coronavirus was just beginning its deadly march across the United States, the 50th anniversary of Earth Day was celebrated here and abroad. Pioneers in environmentalism, like Sears and Leopold and Rachel Carson and Lady Bird Johnson, were honored. Carson, of course, gave us Silent Spring, her remarkable account of other interconnections that proved deadly. Soon after the arrival of the pandemic in the U.S., someone pondered publicly if we were living in “a silent spring.” But living in quarantine, I, like so many others, realized I was seeing, hearing, and smelling nature more intently. The noises of the city had changed but the city was hardly silent. As Toni Morrison observed, “at some point in life, the world’s beauty becomes enough.”

At my first Earth Day, the one 50 years ago, I first encountered the work of Carson and Leopold along with Ian McHarg, who had just published his manifesto Design with Nature. McHarg’s basic premise was that we should use ecology, the subversive science, as the foundation for design and planning. His influence was substantial but incomplete. To recognize the golden anniversary of the manifesto, and not only celebrate but extend his achievement, we published Design with Nature Now.

In editing the book, Richard Weller, Karen M’Closkey, Billy Fleming, and I emphasized the relevance of McHarg’s ideas for today. We invited people who knew him personally to reflect on his legacy and then collected twenty-five 21st-Century projects from around the world that exemplify “design with nature now.” The projects are organized around five themes. “Big Wilds” includes large-scale conservation endeavors, such as the Yellowstone to Yukon Initiative in North America and Africa’s continent-spanning Great Green Wall. “Urban Futures” features bold growth management programs, such as those for Oregon’s Willamette River Valley and the State of Utah. “Rising Tides” surveys adaptation and mitigation projects that take on sea-level changes as a result of global warming, such as proposals for New York City and the North Sea. “Fresh Waters” addresses ensuring safe drinking water for the planet’s growing population, such as plans for the Great Lakes and a wetland park in China. “Toxic Lands” considers how to transform highly polluted sites into useful areas for people and wildlife, with examples from the Ruhr Valley in Germany and London’s Olympic Park in London.

Large-scale landscape protection, metropolitan regional planning, coastline conservation, water quality management, and restoring polluted lands call on humans to adapt to change and plot better futures, and this work is all the more urgent as we face a warming planet. We humans are a resilient species, so the examples in Design with Nature Now are largely success stories. Perhaps now, more than ever, we need hopeful examples of design and planning.

As is now painfully evident, the coronavirus spreads largely through human contact; it takes advantage of our connectedness, our human ecology. It has laid bare many wounds in the world, as Leopold would say, from vulnerabilities associated with race, age, and poverty to inadequacies in our political leadership (hence the failure to act responsibly despite guidance from science). But design is an optimistic pursuit grounded in the belief we can do better, and ecology offers a framework for understanding natural and cultural systems. We need to be guided in our actions by a deep understanding of these systems. We have learned, and are continuing to learn, a lot from this pandemic. We should reflect on the wisdom we have gained from this experience and put it to productive use.

 


 

Frederick Steiner is dean and Paley Professor for the University of Pennsylvania Stuart Weitzman School of Design.

Photograph: Repurposing industrial ruins, Emscher Landscape Park in Ruhr Valley, Germany, features a green corridor and pedestrian pathways and spans 177 square miles and 20 municipalities. The evolving park reflects regional planners’ years of work connecting existing green spaces to reinvigorate a landscape formerly polluted by decades of coal mining and steel manufacturing. This project was featured in Design with Nature NowCredit: Emscher Landscape Park. Landscape Park Duisburg Nord. Photo © Michael Schwarze-Rodrian, Essen. 

Course

Desarrollo Urbano Orientado a Transporte (DOT): Aspectos críticos e implementación en América Latina

Outubro 19, 2020 - Novembro 20, 2020

Free, oferecido em espanhol


Descripción

Este curso ofrece una introducción a la relación entre el transporte, la movilidad y los usos del suelo, y profundiza en el concepto de Desarrollo Urbano Orientado al Transporte (DOT) con énfasis en la movilidad sostenible. Se aborda la relación de este concepto con una serie de instrumentos de planificación y gestión urbana asociados a las inversiones en transporte masivo e infraestructura de transporte no motorizado, especialmente con la idea de captura de valor y los instrumentos de financiación del desarrollo urbano. Se discuten las etapas de formulación y evaluación de propuestas DOT, los impactos de las inversiones en transporte sobre el desarrollo y casos emblemáticos de DOT a nivel global.

Relevancia

Actualmente, las ciudades de América Latina y el Caribe realizan importantes inversiones en sistemas de transporte masivo, las que pretenden responder a los retos de un crecimiento urbano en rápida expansión y que incentiva el uso de vehículos motorizados privados. El concepto de Desarrollo Urbano Orientado al Transporte (DOT) surge como una alternativa frente a este crecimiento urbano de baja densidad y con baja demanda de los sistemas de transporte público, y busca promover formas urbanas compactas en áreas servidas por transporte masivo, la infraestructura para transporte no motorizado, la mezcla de usos del suelo para reducir la necesidad de viajes largos, y el mejoramiento del espacio público amigable para los peatones.

Bajar la convocatoria


Detalhes

Date
Outubro 19, 2020 - Novembro 20, 2020
Application Period
Agosto 18, 2020 - Setembro 10, 2020
Selection Notification Date
Setembro 25, 2020 at 6:00 PM
Language
espanhol
Cost
Free
Registration Fee
Free
Educational Credit Type
Lincoln Institute certificate

Palavras-chave

BRT, Cadastro, Mitigação Climática, Desenvolvimento, Desenvolvimento Econômico, Habitação, Infraestrutura, Planejamento de Uso do Solo, Planejamento, Crescimento Inteligente, Desenvolvimento Orientado ao Transporte, Transporte, Desenvolvimento Urbano, Recuperação de Mais-Valias, Zonificação

Uncertain Futures

Lincoln Institute Announce Winners of RFP Focused on Equity and Low-Growth Scenarios
By Emma Zehner, Julho 29, 2020

 

In the coming year, MN350, a Minnesota-based climate justice organization, will work with the city of Bemidji, nonprofit groups, residents, and three tribal nations—Leech Lake, Red Lake, and White Earth—to explore what an equitable transition away from fossil fuels could look like. The scenario planning project aims to uncover lessons applicable to other U.S. cities located in proximity to tribal nations and is one of eight projects selected for support by the Lincoln Institute of Land Policy to develop new applications of scenario planning. The projects will focus on two major challenges: stagnant or declining population, and spatial inequity.

Each recipient will receive $10,000 to conduct original research and develop new methods for applying scenario planning, a practice through which communities plan for uncertainty by exploring multiple plausible futures. Completed projects will range from a working paper to case studies to a guidebook for practitioners to model decline or low-growth scenarios.

In addition to the MN350 planning initiative, the Lincoln Institute will support the following projects:

  • In Boston, the Metropolitan Area Planning Council will undertake a literature review, stakeholder engagement, and modeling exercise to create a framework for forecasting the racial makeup of particular neighborhoods, with no ‘correct’ forecast, but a range of segregation scenarios against which policies can be tested.
  • Cascadia Partners will research equitable technologies for scenario planning, with a particular focus on public engagement in a post-pandemic world.
  • Center for a New Economy will produce a working paper focused on San Juan, Puerto Rico, with new data that practitioners can use to determine the impact of disasters on socioeconomic segregation, urban decay, housing affordability, gentrification, and residential displacement. The center will share the research through workshops and webinars with practitioners and decision makers at FEMA, HUD, the Puerto Rico Department of Housing, and municipal governments.
  • Officials in Vancouver will write a case study on how they are deploying scenario planning with an equity lens and how they are altering the process to respond to the COVID-19 crisis.
  • The City of Youngstown, Ohio is using scenario planning to explore how their comprehensive plan for land use over the long-term might hold up amid various population trends in the future.
  • Arnab Chakraborty, professor of urban and regional planning at the University of Illinois, will create a toolkit for communities undertaking scenario planning in low-growth geographies.
  • Ian Varley, planning manager at City Explained, will develop case studies and a guidebook, adapting the CommunityViz software as a demonstration tool to model low-growth geographies.

The projects are supported by the Lincoln Institute’s Consortium for Scenario Planning and Legacy Cities Initiative. The Consortium aims to improve the practice of scenario planning and broaden its use across disciplines in communities of all sizes through research, peer-to-peer learning, training, and technical assistance. The Legacy Cities Initiative, a new program of the Lincoln Institute, seeks to promote sustainable and equitable revitalization of post-industrial cities by convening networks, facilitating the exchange of ideas and practices, and researching and advancing new policy approaches.

Together, these projects will help to broaden the applicability of scenario planning, an increasingly popular tool in urban planning, said Heather Sauceda Hannon, the institute’s scenario planning manager.

“Scenario planning is a mechanism for purposeful decision-making and is often used to measure impacts of transportation and land use through a variety of metrics,” said Hannon. “The social implications of decision-making and planning are often more difficult to identify and measure. However, scenario planning can be an effective framework through which planners can explore the potential impacts of decisions on historically marginalized communities. In addition, scenario planning has historically been used with high-growth projections and we want to show how it can be used for areas that have seen decline or low growth.”

The Lincoln Institute is also exploring how practitioners can make the process of scenario planning itself more equitable by, for example, undertaking activities to reach historically underrepresented populations, according to Jessie Grogan, associate director of reduced poverty and spatial inequality for the institute and leader of the institute’s Legacy Cities Initiative.

 


 

Emma Zehner is communications and publications editor at the Lincoln Institute of Land Policy.

Photograph creditJ. Stephen Conn/Flickr.